Certificación Biosphere

Ayuntamiento de Pamplona

Acompañamiento técnico para ordenar y priorizar una estrategia integral de sostenibilidad ambiental, social y económica, traduciéndola en decisiones concretas y coherentes dentro de un proceso de certificación alineado con los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Desde dónde partíamos

Cuando el Ayuntamiento de Pamplona decide iniciar el proceso de certificación Biosphere, lo hace en coherencia con la particularidad de la propia certificación: seguir un proceso de mejora continua y de coordinación interna, y traducirlo en un reconocimiento.

Había trabajo previo, había estrategia, había personas implicadas y muchas acciones ya en marcha. Lo que no siempre había era un marco común que ayudara a leer todo eso con claridad, a priorizar y a tomar decisiones con criterio compartido.

La certificación aparece entonces como una oportunidad para poner orden. Un marco exigente que obliga a hacerse buenas preguntas y, sobre todo, a aterrizar respuestas.

En lo institucional, Pamplona obtiene la certificación en diciembre de 2024 y la recibe públicamente en FITUR el 24 de enero de 2025. En diciembre de 2025, el Ayuntamiento supera la auditoría de renovación, consolidando el proceso.

Mi papel se concentra en la segunda parte del proceso, trabajando como asistencia técnica para completar la labor de poner orden para que el proceso de confirmación de la certificación se coordinara con la acción municipal.

El reto real

El principal reto no era cumplir los requisitos de la certificación. Eso formaba parte del trabajo y era necesario. El reto estaba en cómo hacerlo: en integrar esos requisitos dentro de una estrategia amplia ya existente y en traducirla en acciones identificables, comprensibles y viables dentro del propio proceso de certificación.

No se trataba de sumar acciones sin más, ni de escogerlo todo “porque encajaba”. El trabajo consistió en identificar y priorizar aquellas acciones que realmente tenían sentido dentro del marco de la certificación, evitando generar más carga interna de la necesaria y facilitando que el proceso fuera asumible.

Otro aspecto clave fue que las distintas áreas implicadas compartieran una misma comprensión de qué significaba certificarse: no solo qué había que cumplir, sino para qué servía y cómo encajaba dentro del trabajo que ya se estaba realizando.

Durante todo el proceso, las preguntas fueron más operativas que teóricas: ¿qué requisitos aplican realmente?, ¿qué acciones pueden integrarse en este marco?, ¿cómo se ordena todo esto para que el proceso sea claro y sostenible en el tiempo?

Cómo hemos trabajado

El acompañamiento se ha planteado desde la cercanía y la practicidad. Menos manual y más conversación. Menos plantilla cerrada y más adaptación al contexto real.

Desde el inicio, el trabajo ha consistido en:

  • Leer bien el punto de partida, sin idealizar.

  • Traducir los criterios Biosphere a un lenguaje comprensible y operativo.

  • Priorizar, renunciar y decidir con calma.

No ha sido un proceso lineal. Ha habido ajustes, dudas, idas y vueltas. Y eso también forma parte de hacerlo bien.

Un proceso vivo

En una primera fase se realizó un análisis del punto de partida. Se revisó la documentación existente, se contrastó con los requisitos Biosphere y se identificaron tanto fortalezas como espacios de mejora. Esta fase fue clave para tener una foto realista y compartida.

A partir de ahí, se trabajó en la definición del plan de acción y de los compromisos. El objetivo no era sumar acciones, sino elegir bien. Qué compromisos tenían sentido, cuáles podían medirse y cuáles encajaban con la capacidad real del Ayuntamiento.

Durante todo el proceso ha habido un acompañamiento técnico continuo. Resolver dudas, ajustar enfoques, ordenar ideas y, muchas veces, simplificar. Esta parte no siempre se ve, pero es la que evita bloqueos y hace que el proceso avance.

En paralelo, se ha apoyado al Ayuntamiento en acciones de dinamización del sector turístico y en la comunicación del proceso, entendiendo la certificación como una oportunidad para implicar y explicar, no solo para cumplir.

¿Qué ha dejado este trabajo?

El resultado visible es la obtención de la recertificación con Biosphere. Pero lo importante está en lo que queda después.

Un plan de acción claro y operativo, mayor claridad interna sobre el alcance de las acciones en sostenibilidad turística y un marco común que facilita el diálogo con el sector y la mejora continua.

Mi forma de acompañar estos procesos

Este proyecto no ha ido de marcar casillas. Ha ido de hacer entendible un estándar complejo, de acompañar decisiones internas y de cuidar la coherencia entre lo que se plantea y lo que realmente se puede sostener.

Pero también ha ido, y mucho, de cómo se comunica el proceso. De construir una relación de trabajo basada en una comunicación positiva, fluida y clara con el equipo del Ayuntamiento. De poder hablar con honestidad sobre dudas, límites y prioridades, sin generar más presión de la necesaria.

Trabajo estos procesos desde el rigor, sí, pero también desde la cercanía. Porque cuando la información se ordena, el lenguaje se aclara y se baja la presión del “hay que cumplir”, empiezan a aparecer mejores decisiones.